¿Por qué el café sale aguado y cómo arreglarlo según tu cafetera?

Taza de café aguado junto a café molido y una cafetera doméstica para explicar por qué sale flojo y cómo arreglarlo.

Que el café salga aguado da bastante rabia, sobre todo cuando usas la misma cafetera de siempre, el mismo café de siempre y aun así la taza queda floja, sin cuerpo y con ese sabor diluido que parece más “agua manchada” que café. Pero la buena noticia es que casi siempre tiene arreglo.

El café aguado suele aparecer por una de estas razones: estás usando poco café para demasiada agua, la molienda no es la adecuada, el agua pasa demasiado rápido, la temperatura no ayuda, el café está viejo o la cafetera necesita limpieza, descalcificación o revisión. La clave está en no tocar todo a la vez. Si cambias la dosis, la molienda, el tiempo y la temperatura en la misma preparación, no vas a saber qué solucionó el problema… o qué lo empeoró.

Mi recomendación es ir por orden: primero revisa la proporción de café y agua, luego la molienda, después el tiempo de extracción y finalmente la limpieza o el estado de la cafetera. Es el camino más simple para recuperar una taza con más cuerpo, más aroma y mejor sabor sin comprar una cafetera nueva ni volverse loco.

A continuación tienes una guía práctica para saber por qué tu café sale aguado y cómo arreglarlo según el tipo de cafetera que uses: espresso, italiana, goteo, prensa francesa, automática o cápsulas.

Tabla de Contenido

¿Qué significa realmente que el café salga aguado?

Cuando decimos que un café está aguado, normalmente hablamos de una taza con poco cuerpo, poco aroma y sabor débil. No necesariamente está malo por amargo o ácido; simplemente está diluido. Hay sabor a café, sí, pero aparece apagado, corto y sin profundidad.

Esto importa porque mucha gente intenta arreglar un café aguado como si fuera un café amargo o ácido, y ahí empiezan los problemas. Un café amargo suele apuntar a sobreextracción: el agua extrajo demasiado. Un café ácido suele indicar subextracción: el agua no extrajo suficiente. Un café aguado, en cambio, suele estar relacionado con una extracción débil o con una proporción mal ajustada entre café y agua.

Dicho de forma sencilla: puede que haya muy poco café para la cantidad de agua, que el agua pase demasiado rápido por la molienda o que la cafetera no esté trabajando bien. Por eso no basta con decir “pon más café” y listo. A veces esa es la solución, pero otras veces el problema está en la molienda, en la temperatura, en el filtro, en la presión o incluso en la cal acumulada.

Un caso bastante típico es el de quien usa la misma dosis de siempre y aun así nota que el café empieza a salir más flojo. Eso puede pasar porque el café cambió, porque la molienda no es igual, porque la cafetera tiene restos internos o porque la temperatura ya no es la correcta. Por eso conviene diagnosticar antes de ajustar.

Las causas más comunes de un café aguado

Usas poco café para la cantidad de agua

Esta es la causa más frecuente. Si hay mucha agua y poco café, la bebida queda débil aunque la cafetera funcione bien. Es como hacer una infusión con una bolsita para una jarra entera: algo de sabor habrá, pero no suficiente.

Para empezar, puedes usar una proporción orientativa de 1 gramo de café por cada 15 o 16 gramos de agua en métodos de filtro. No tiene que ser una regla rígida, pero sí un buen punto de partida. Si no tienes báscula, prueba con una cucharada generosa por taza pequeña y ajusta desde ahí.

En cafeteras espresso, la proporción funciona distinto porque se trabaja con dosis más concentradas. Si cargas poco el portafiltro o el café queda mal distribuido, el agua puede atravesarlo demasiado rápido y la taza saldrá pálida, sin crema y sin cuerpo.

La molienda es demasiado gruesa

La molienda cambia muchísimo el resultado. Si el café está demasiado grueso para tu cafetera, el agua pasa rápido y no tiene tiempo suficiente para extraer sabor. Resultado: café flojo, aguado y con poca intensidad.

Cada método necesita una molienda distinta. Para espresso, suele hacer falta una molienda fina. Para cafetera italiana, una molienda media-fina. Para goteo, una molienda media. Para prensa francesa, una molienda más gruesa, pero no tan gruesa como para que el resultado quede vacío.

El error común es comprar “café molido universal” y usarlo en cualquier cafetera. A veces funciona más o menos, pero si quieres corregir un café aguado, la molienda específica para tu método es una de las primeras cosas que debes revisar.

El agua pasa demasiado rápido

Cuando el agua atraviesa el café muy rápido, arrastra poco sabor. En espresso esto se nota enseguida: el café sale muy claro, con poca crema y en pocos segundos. En goteo, el agua baja demasiado rápido por el filtro. En cafetera italiana, el café sube de forma irregular o sin fuerza. En prensa francesa, puede pasar si el tiempo de infusión es demasiado corto.

Aquí no siempre se arregla poniendo más café. A veces el ajuste correcto es moler un poco más fino, distribuir mejor el café, evitar canales de agua o aumentar ligeramente el tiempo de contacto.

La temperatura no es suficiente

El agua necesita estar caliente para extraer bien los compuestos del café. Si está demasiado fría, la extracción queda corta y la taza sale plana, ácida o aguada.

Esto puede pasar en cafeteras que no precalientan bien, máquinas antiguas, cafeteras con cal interna o preparaciones en las que se deja enfriar demasiado el agua antes de usarla. También ocurre cuando la taza está muy fría y enfría rápidamente la bebida, aunque eso afecta más a la percepción del sabor que a la extracción en sí.

En cafeteras espresso o automáticas, si ya revisaste dosis, molienda y limpieza, y el café sigue saliendo flojo, la temperatura puede ser una pista importante.

El café está viejo o mal conservado

Un café viejo pierde aroma, intensidad y aceites volátiles. Puedes tener la proporción perfecta y la molienda correcta, pero si el café lleva demasiado tiempo abierto o estuvo expuesto al aire, al calor o a la humedad, la taza puede sentirse apagada.

Guárdalo en un recipiente hermético, lejos de la luz y del calor. Si compras café molido, intenta consumirlo relativamente pronto. Si compras café en grano y lo mueles al momento, tendrás más control sobre la frescura y la intensidad.

La cafetera está sucia, con cal o con filtros obstruidos

Los restos de café, aceites viejos y depósitos de cal afectan el flujo de agua y el sabor. A veces la cafetera sigue funcionando, pero la extracción ya no es igual. El café puede salir más débil, más lento, más raro o con un sabor sucio.

Esto es especialmente importante en cafeteras espresso, automáticas y de goteo. También en la italiana, donde una junta gastada o un filtro sucio puede afectar la presión y hacer que el resultado pierda fuerza.

¿Cómo arreglar un café aguado paso a paso?

1. Ajusta primero la proporción café/agua

Empieza por lo más fácil: usa un poco más de café o un poco menos de agua. No hace falta duplicar la cantidad. Haz un ajuste pequeño y prueba.

Si usas cafetera de goteo, prueba aumentar una cucharada de café o reducir un poco el agua. Si usas prensa francesa, sube ligeramente la dosis y mantén el tiempo de infusión. Si usas cafetera italiana, llena el filtro sin prensar, nivelando el café hasta el borde. Si usas espresso, revisa que la dosis del portafiltro sea suficiente para tu canasta.

Este primer paso resuelve muchos casos de café aguado. Si mejora, ya sabes que el problema era la proporción. Si sigue igual, pasa al siguiente punto.

2. Cambia la molienda poco a poco

Si el café sigue débil, revisa la molienda. En general, cuando el café sale aguado porque el agua pasa demasiado rápido, conviene moler un poco más fino. Pero hazlo en pasos pequeños.

No pases de una molienda gruesa a una casi de harina de golpe. Cambia uno o dos puntos en el molinillo, prepara otra taza y compara. Si mejora el cuerpo y el sabor, vas bien. Si empieza a salir amargo, muy lento o con sensación áspera, te pasaste de fino.

La molienda es una de las variables más potentes, pero también una de las más sensibles. Por eso conviene moverla con cuidado.

3. Revisa el tiempo de extracción

El café necesita contacto con el agua. Si ese contacto es demasiado corto, la taza puede salir floja. En prensa francesa, deja infusionar unos minutos antes de bajar el émbolo. En goteo, revisa si el agua baja demasiado rápido. En espresso, observa si la extracción termina en pocos segundos. En italiana, fíjate si el café sube demasiado rápido o sin presión estable.

El objetivo no es alargar el tiempo porque sí. El objetivo es que el agua tenga contacto suficiente con el café sin llegar a extraer sabores amargos o ásperos.

4. Controla temperatura, presión y limpieza

Si ya ajustaste proporción, molienda y tiempo, toca mirar la cafetera. Limpia filtros, portafiltros, duchas, depósitos, grupo de preparación y piezas desmontables. Si tu agua tiene mucha cal, descalcifica según las instrucciones del fabricante.

En cafeteras automáticas, revisa el ajuste de aroma, el volumen de taza y el grado de molienda. A veces la máquina está configurada para una bebida demasiado larga y eso hace que el café parezca aguado. En ese caso, suele funcionar seleccionar una taza más corta, subir la intensidad y ajustar la molienda.

5. Cambia una sola variable cada vez

Esta es una de las mejoras más importantes frente a la mayoría de guías: no cambies todo a la vez.

Hazlo así:

  1. Primero cambia la proporción.
  2. Si no mejora, cambia la molienda.
  3. Si no mejora, cambia el tiempo.
  4. Si no mejora, revisa limpieza, temperatura y presión.
  5. Si sigue igual, considera fallo técnico.

Este orden evita perder tiempo y te ayuda a saber qué estaba causando el problema.

¿Qué hacer según el tipo de cafetera?

Café aguado en cafetera espresso

En espresso, el café aguado suele deberse a poca dosis, molienda demasiado gruesa, mala distribución del café, canalización, baja temperatura o poca presión.

Empieza revisando la dosis del portafiltro. Si usas menos café del que corresponde a la canasta, el agua no encuentra suficiente resistencia y pasa rápido. Luego mira la molienda: si el espresso sale claro y veloz, prueba moler más fino. También distribuye bien el café antes de prensar, porque si quedan huecos o zonas más débiles, el agua buscará el camino fácil y extraerá de forma desigual.

Si antes el espresso salía bien y ahora sale aguado usando la misma dosis, no descartes la cafetera. Puede haber suciedad, cal, desgaste de juntas, problemas de temperatura o pérdida de presión. En ese caso, limpia el grupo, revisa el portafiltro, descalcifica y observa si la máquina calienta como antes.

Una señal clara de problema es que la taza salga débil incluso después de usar café fresco, molienda correcta y buena dosis. Ahí ya no estamos hablando solo de receta, sino posiblemente de mantenimiento o revisión técnica.

Café aguado en cafetera italiana o moka

La cafetera italiana parece simple, pero tiene sus reglas. Si el café sale aguado, revisa primero el filtro: debe estar lleno de café, nivelado, pero sin prensar. Si pones poco café, el agua pasará con poca resistencia y la bebida quedará débil.

La molienda también importa. Para moka conviene una molienda media-fina, no tan fina como espresso ni tan gruesa como prensa francesa. Si está muy gruesa, el café queda flojo. Si está demasiado fina, puede obstruir el filtro y dar problemas de presión.

También revisa el fuego. Un fuego demasiado bajo puede generar una extracción débil, pero un fuego demasiado alto puede quemar o acelerar el proceso. Lo ideal es un calor medio y retirar la cafetera cuando el café empieza a salir con sonido fuerte o burbujeante.

Si la cafetera tiene años, mira la junta de goma y el filtro metálico. Una junta desgastada puede afectar la presión y hacer que la extracción pierda fuerza.

Café aguado en cafetera de goteo o filtro

En una cafetera de goteo, la causa más común es usar demasiada agua para poco café. Ajusta la proporción antes de tocar nada más. Si haces una jarra grande con poca cantidad de café molido, el resultado será flojo aunque la cafetera esté perfecta.

Después revisa la molienda. Para filtro suele funcionar mejor una molienda media. Si es demasiado gruesa, el agua baja rápido y extrae poco. Si es demasiado fina, puede atascar el filtro y generar sabores raros.

También limpia la cafetera. Los depósitos de cal y los restos de café viejo pueden afectar el flujo de agua y el sabor. Lava la jarra, el portafiltro y las partes desmontables con frecuencia. Si la máquina tarda más de lo normal o el agua no cae de forma uniforme, puede necesitar descalcificación.

Un truco sencillo: prepara menos cantidad de café, pero con mejor proporción. Muchas veces el café aguado aparece porque intentamos sacar más tazas de las que realmente permite la dosis usada.

Café aguado en prensa francesa

En prensa francesa, el café aguado suele venir de tres errores: poco café, poco tiempo de infusión o molienda demasiado gruesa.

La prensa necesita contacto prolongado entre agua y café. Si bajas el émbolo demasiado pronto, el resultado queda corto. Si usas poco café para mucha agua, quedará diluido. Y si la molienda es exageradamente gruesa, se extraerá menos sabor.

Prueba con una dosis más generosa y deja infusionar alrededor de cuatro minutos como punto de partida. Luego ajusta según tu gusto. Si quieres más cuerpo, puedes moler un poco menos grueso o aumentar ligeramente la cantidad de café.

No uses agua hirviendo de forma agresiva recién salida del fuego si estás trabajando con tuestes oscuros, porque podrías pasar de café aguado a café áspero. Lo ideal es buscar equilibrio: suficiente temperatura y tiempo, pero sin sobreextraer.

Café aguado en cafetera automática

En cafeteras automáticas o superautomáticas, el café aguado puede aparecer por configuración, molienda, limpieza o uso inicial de la máquina.

Primero revisa los ajustes: intensidad de aroma, volumen de taza y tamaño de molienda. Si tienes seleccionado un café largo con intensidad baja, es normal que la bebida parezca floja. Sube la intensidad y reduce el volumen de taza antes de tocar otros parámetros.

Después revisa el grupo de preparación. Muchas automáticas necesitan limpieza frecuente del grupo, del conducto de café molido y de las piezas internas. Si hay restos acumulados, la extracción puede perder calidad.

Si la máquina es nueva, algunos modelos necesitan varias preparaciones para ajustar la compactación y la extracción. Si no es nueva y el café empezó a salir aguado de pronto, revisa limpieza, descalcificación y configuración del molinillo.

Café aguado en cápsulas

En cápsulas, tienes menos margen de ajuste, pero aún puedes corregir varias cosas.

Primero, no uses una cápsula corta para preparar una taza enorme. Si la cápsula está pensada para espresso y sacas mucha agua, el resultado será aguado. Usa el botón de taza corta o configura menos volumen.

Segundo, limpia la máquina. Las cafeteras de cápsulas también acumulan cal y restos. Si el agua fluye mal o la temperatura baja, la taza puede perder intensidad.

Tercero, prueba cápsulas de mayor intensidad. Algunas mezclas están diseñadas para cafés suaves; si buscas cuerpo, elige una cápsula más intensa o pensada para espresso.

Tabla rápida de diagnóstico: causa y solución

Lo que notas en la tazaCausa probablePrimer ajuste recomendado
Café flojo, claro y sin cuerpoMucha agua para poco caféUsa más café o menos agua
Café que sale muy rápidoMolienda demasiado gruesaMuele un poco más fino
Espresso pálido y sin cremaPoca dosis, canalización o molienda gruesaRevisa dosis, distribución y molienda
Café aguado en mokaFiltro con poco café o junta desgastadaLlena el filtro sin prensar y revisa la junta
Café aguado en goteoProporción débil o molienda incorrectaAjusta ratio y usa molienda media
Café aguado en prensa francesaPoco tiempo de infusiónDeja infusionar más tiempo
Café aguado en automáticaIntensidad baja o taza muy largaSube aroma y reduce volumen
Antes salía bien y ahora sale aguadoSuciedad, cal o cambio en el caféLimpia, descalcifica y revisa el café
Sigue aguado tras ajustar todoTemperatura o presión bajaRevisión técnica

Esta tabla es el atajo práctico: mira primero el síntoma y aplica el ajuste más probable. No necesitas probar diez cosas a la vez.

Infografía: cómo arreglar un café aguado en 5 pasos

Si tu café sale flojo, claro o sin cuerpo, no cambies todo a la vez. Sigue este orden para detectar el problema sin perder tiempo y corregirlo sin tocar varias cosas al mismo tiempo.

1 Proporción
2 Molienda
3 Tiempo
4 Limpieza
5 Revisión

Guarda esta guía rápida para tener a mano el orden correcto: proporción, molienda, tiempo de extracción, limpieza y revisión técnica.

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Infografía con cinco pasos para arreglar un café aguado revisando proporción, molienda, tiempo de extracción, limpieza y revisión técnica
Guía visual para corregir un café aguado paso a paso.

Calculadora para corregir un café aguado según tu cafetera

No todas las cafeteras necesitan la misma cantidad de café ni la misma molienda. Elige tu tipo de cafetera, indica cuánta bebida quieres preparar y selecciona la intensidad. La calculadora te dará una receta orientativa y el primer ajuste que deberías probar si tu café sale aguado.

Calculadora para corregir un café aguado

Elige tu cafetera, indica la cantidad que quieres preparar y descubre cuántos gramos de café usar, qué molienda conviene y qué ajustar primero si la taza sale floja o sin cuerpo.

Introduce los datos para calcular tu receta.

Usa el resultado como punto de partida, no como una regla absoluta. Si el café sigue saliendo aguado, cambia solo una variable en cada prueba: primero proporción, luego molienda, después tiempo de extracción y finalmente limpieza o revisión de la cafetera.

Si antes salía bien y ahora sale aguado

Este caso merece una sección propia porque es muy común. Si el café siempre te salía bien y ahora sale aguado sin que hayas cambiado nada, hay que pensar distinto.

Puede que sí haya cambiado algo aunque parezca que no: el café puede estar más viejo, la molienda puede venir distinta, el agua puede tener más cal, el filtro puede estar parcialmente obstruido o la cafetera puede haber perdido temperatura.

También puede pasar que la descalcificación no resuelva todo. A veces quedan restos en zonas internas, conductos o piezas donde el agua circula. Y si la máquina tiene varios años, un termostato, una junta o una bomba pueden empezar a fallar.

Mi orden de revisión sería este:

  1. Usa café fresco.
  2. Revisa que la molienda sea adecuada.
  3. Limpia filtros y piezas desmontables.
  4. Descalcifica según el fabricante.
  5. Comprueba si el agua sale bien caliente.
  6. Si nada cambia, considera revisión técnica.

Este enfoque evita culpar a la máquina desde el principio, pero tampoco descarta que pueda haber un problema real si ya probaste lo básico.

Errores que empeoran un café aguado

Poner más agua para “aprovechar” el café

Este es el error clásico. Si el café ya está flojo, añadir más agua no lo arregla: lo diluye más. En cápsulas, espresso y moka, intentar sacar una taza grande de una dosis pequeña suele terminar en café aguado.

Mejor prepara una taza más corta y concentrada. Si quieres más cantidad, usa más café o prepara dos extracciones separadas.

Cambiar muchas cosas a la vez

Otro error es ajustar dosis, molienda, temperatura y tiempo en la misma prueba. Si sale mejor, no sabrás por qué. Si sale peor, tampoco.

Cambia una variable cada vez. Es más lento, pero mucho más efectivo.

Usar cualquier molienda para cualquier cafetera

La molienda no es universal. Un café molido para prensa francesa no funciona igual en espresso. Un molido demasiado grueso en espresso dará una bebida rápida y débil. Un molido demasiado fino en filtro puede atascar la extracción.

Compra café molido para tu método o, mejor aún, usa un molinillo y ajusta según el resultado.

No limpiar la cafetera

La limpieza no es un detalle menor. Los aceites viejos del café se enrancian, la cal cambia el flujo del agua y los filtros obstruidos afectan la extracción.

Si tu café sale aguado y además notas sabor raro, poca temperatura o flujo irregular, la limpieza debe estar entre tus primeras sospechas.

¿Cuándo puede ser problema de la cafetera?

No todo se arregla con más café o molienda más fina. A veces la cafetera tiene un problema real.

Puede ser problema de la máquina si:

  • El café sale aguado aunque uses buena dosis y molienda adecuada.
  • La bebida sale menos caliente que antes.
  • El flujo de agua cambió de repente.
  • La extracción es irregular.
  • La máquina hace ruidos extraños.
  • Ya limpiaste y descalcificaste, pero no mejora.
  • La cafetera tiene varios años y nunca se revisó.

En espresso, puede haber problemas de presión, bomba, termostato, juntas o ducha del grupo. En automáticas, puede haber obstrucciones internas, grupo sucio o ajustes mal calibrados. En italianas, puede ser una junta gastada o un filtro deformado.

La clave es no llevar la cafetera al servicio técnico antes de probar lo básico, pero tampoco insistir eternamente con la receta si ya descartaste proporción, molienda, tiempo y limpieza.

¿Cómo hacer que el café salga más fuerte sin pasarte?

Arreglar un café aguado no significa hacer un café agresivo, amargo o pesado. La idea es recuperar cuerpo e intensidad sin arruinar el equilibrio.

Para hacerlo bien:

  • Usa un poco más de café, no el doble.
  • Reduce el volumen de agua si la taza queda muy larga.
  • Muele un poco más fino si el agua pasa rápido.
  • Aumenta el tiempo de contacto en métodos de inmersión.
  • Usa café fresco y bien conservado.
  • Limpia la cafetera con regularidad.
  • Ajusta una variable por prueba.

Si quieres una taza más intensa, empieza reduciendo el agua. Es más fácil controlar una bebida corta y sabrosa que intentar rescatar una taza enorme con poca dosis.

Conclusión: el orden correcto para recuperar un café con cuerpo

Si tu café sale aguado, no empieces cambiando todo. La solución está en diagnosticar con calma.

Primero revisa la proporción: quizá hay demasiada agua para poco café. Luego mira la molienda: si es demasiado gruesa, el agua pasa rápido y extrae poco. Después controla el tiempo de extracción: si el contacto es corto, la taza queda débil. Si todo eso está bien, limpia la cafetera, revisa la cal, la temperatura y la presión.

En la mayoría de casos, el café aguado se arregla con pequeños ajustes. Un poco más de café, una molienda más adecuada, una taza menos larga o una buena limpieza pueden cambiar por completo el resultado.

Mi recomendación final: prepara una taza de prueba y cambia solo una cosa. Anota qué hiciste y compara. Así, en pocas preparaciones, vas a saber exactamente qué necesitaba tu café para dejar de salir aguado y volver a tener cuerpo, aroma e intensidad.

Preguntas frecuentes sobre café aguado

¿Por qué mi café sale aguado aunque uso la misma cantidad de siempre?

Puede que haya cambiado la frescura del café, la molienda, la limpieza de la cafetera, la temperatura del agua o la presión. Si antes salía bien y ahora no, revisa café fresco, filtros, cal y estado de la máquina.

¿Qué molienda evita que el café salga aguado?

Depende de la cafetera. Para espresso, molienda fina. Para italiana, media-fina. Para goteo, media. Para prensa francesa, gruesa, pero no exageradamente. Si el café sale aguado y el agua pasa rápido, prueba moler un poco más fino.

¿Cuánto café debo usar por taza?

En métodos de filtro, puedes empezar con una proporción aproximada de 1 gramo de café por cada 15 o 16 gramos de agua. En espresso, depende de la canasta del portafiltro. En moka, llena el filtro sin prensar. Ajusta según tu gusto y el tipo de café.

¿La cafetera puede estar fallando si el café sale aguado?

Sí, especialmente si ya probaste ajustar proporción, molienda, tiempo y limpieza. Puede haber baja temperatura, poca presión, cal interna, juntas desgastadas, filtros obstruidos o problemas en el termostato.

¿El café viejo puede salir aguado?

Sí. El café viejo o mal conservado pierde aroma e intensidad. Aunque no siempre queda literalmente “aguado”, puede sentirse plano, débil y sin cuerpo. Guárdalo en un envase hermético, lejos del calor, la luz y la humedad.

¿Por qué mi espresso sale aguado y sin crema?

Puede deberse a poca dosis, molienda gruesa, café viejo, mala distribución en el portafiltro, canalización, baja presión o temperatura insuficiente. Empieza revisando dosis, molienda y frescura del café.

¿Cómo arreglo el café aguado en una cafetera automática?

Sube la intensidad del aroma, reduce el volumen de taza, ajusta la molienda, limpia el grupo de preparación y revisa si necesita descalcificación. Si la máquina es nueva, prepara varias tazas antes de sacar conclusiones.

¿Es mejor usar café en grano o molido?

Para corregir un café aguado, el café en grano suele dar más control porque puedes ajustar la molienda al método. Pero un buen café molido específico para tu cafetera también puede funcionar bien si está fresco y bien conservado.

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