Smoothie cítrico con café: receta fácil y refrescante

Smoothie cítrico con café y naranja servido frío en un vaso con hielo y ralladura de naranja

Un smoothie cítrico con café puede parecer una combinación extraña hasta que entiendes qué hace que funcione. El café aporta intensidad, aroma y un punto de amargor; la naranja introduce dulzor y acidez; y una base cremosa como el plátano congelado une ambos sabores y convierte la mezcla en algo bastante más equilibrado que simplemente juntar café con zumo.

Eso sí: aquí las proporciones importan.

La mezcla de café y naranja divide opiniones incluso entre aficionados al café. Hay personas que la preparan habitualmente y otras que, después de probarla varias veces, siguen sin disfrutarla. Esa disparidad es una buena pista: no basta con echar zumo sobre un espresso y esperar que funcione.

Por eso, para esta receta prefiero empezar con una cantidad controlada de café y naranja y ajustar el sabor al final, en lugar de intentar corregir una bebida que ya ha quedado demasiado ácida o amarga.

La receta base utiliza naranja porque su dulzor natural suele hacer que la combinación resulte más accesible. Después veremos cómo adaptarla a limón, lima o pomelo, qué tipo de café funciona mejor con cada cítrico y qué hacer cuando el smoothie ha quedado demasiado líquido, demasiado espeso, ácido o amargo.

También podrás prepararlo aunque no tengas una máquina de espresso. Funciona con cafetera italiana o moka, prensa francesa, cafetera de goteo, cápsulas, espresso y cold brew, siempre que adaptes la concentración y, sobre todo, dejes enfriar el café antes de llevarlo a la batidora.

Tabla de Contenido

Resumen de la receta

DatoInformación
Tiempo de preparación5-7 minutos
Raciones1 vaso grande
DificultadFácil
Café recomendadoCold brew o espresso frío
Cítrico principalNaranja
Utensilio principalBatidora
Mejor momento para servirInmediatamente

¿Por qué el café y los cítricos pueden combinar tan bien?

Para entender esta receta conviene pensar más en equilibrio que en ingredientes.

El café puede aportar amargor, dulzor natural, acidez y aromas muy diferentes según el origen, el tueste y la extracción. La naranja también mezcla dulzor y acidez. Cuando esas características se complementan, el resultado es fresco y complejo; cuando compiten entre sí, la bebida puede resultar agresiva.

En preparaciones de café con naranja, Methodical Coffee señala precisamente que un zumo excesivamente ácido puede chocar con cafés también muy ácidos, mientras que un espresso demasiado tostado o sobreextraído puede imponer demasiado amargor sobre el cítrico.

Ese concepto es todavía más importante en un smoothie porque añadimos textura y temperatura a la ecuación.

Para la receta principal busco cuatro cosas:

Un café perceptible pero no dominante.
Queremos seguir sabiendo que estamos tomando una receta con café. Si añadimos demasiado zumo, el café desaparece.

Un cítrico fresco pero no agresivo.
La naranja debe aportar brillo y frescor, no convertir el smoothie en un zumo ácido con regusto a café.

Un poco de dulzor.
El plátano maduro ayuda a redondear tanto la acidez como el amargor. El endulzante adicional queda como opción.

Una textura fría y cremosa.
Aquí el plátano congelado tiene una doble función: aporta cuerpo y permite depender menos del hielo, evitando que la receta termine aguada.

No existe una proporción universal porque dos naranjas pueden tener niveles de dulzor diferentes y dos cafés pueden saber completamente distintos. Por eso mi referencia es sencilla: empieza con una receta equilibrada y corrige en pequeñas cantidades.

Además, el hecho de que las opiniones sobre café con naranja sean tan diferentes es precisamente una razón para no presentar esta bebida como una combinación que gustará necesariamente a todo el mundo.

Es una receta para experimentar. Si disfrutas del café frío, los sabores cítricos y las bebidas menos convencionales, merece la pena probarla.

Ingredientes para hacer un smoothie cítrico con café

Para 1 vaso grande necesitas:

  • 100 ml de café frío
  • 100-120 ml de zumo de naranja recién exprimido
  • 50-60 g de plátano maduro congelado, aproximadamente medio plátano pequeño
  • 4 cubitos de hielo
  • 1 cucharadita de miel o sirope de arce, opcional
  • Una pequeña cantidad de ralladura de naranja, opcional
  • Una pizca mínima de sal, opcional
  • 20-40 ml de agua fría o agua de coco, solo si necesitas aligerar la textura

¿Por qué estos ingredientes?

El café es la base aromática. Yo elegiría cold brew o un espresso enfriado para la primera preparación, pero más adelante encontrarás equivalencias para diferentes cafeteras.

El zumo de naranja aporta la parte cítrica. Empieza con 100 ml si tu naranja es muy intensa o ácida. Siempre puedes añadir otros 10 o 20 ml después.

El plátano congelado no está pensado para que el smoothie sepa principalmente a plátano. Utilizamos poca cantidad porque su misión es aportar cuerpo, un toque de dulzor y textura cremosa.

El hielo enfría y ayuda a dar volumen, pero no conviene abusar. Cuanto más hielo añadas, mayor será el riesgo de diluir la bebida al derretirse.

La miel o el sirope de arce son completamente opcionales. Antes de añadirlos, prueba el smoothie: una naranja dulce y un plátano maduro pueden hacer innecesario cualquier endulzante.

Por último, una pequeña cantidad de ralladura de naranja refuerza el aroma sin obligarnos a añadir más zumo. Ralla únicamente la parte naranja de la piel y evita la zona blanca, mucho más amarga.

Utensilios

Necesitarás:

  • batidora de vaso o batidora potente;
  • exprimidor;
  • vaso medidor;
  • cuchara;
  • vaso alto para servir.

Y, por supuesto, algún sistema para preparar el café.

¿Con qué cafetera puedo preparar esta receta?

No necesitas comprar una cafetera específica. Lo importante es conseguir aproximadamente 100 ml de café frío con suficiente intensidad para que su sabor no desaparezca entre la naranja, el hielo y el plátano.

Método¿Cómo utilizarlo en la receta?
Máquina de espressoPrepara un espresso doble y complétalo con agua fría hasta unos 100 ml
Cafetera de cápsulasUsa 1-2 cápsulas en formato espresso y enfría el café
Cafetera italiana o mokaUtiliza unos 90-100 ml de café, deja enfriar y ajusta si resulta demasiado intenso
Prensa francesaPrepara unos 100-120 ml de café algo más concentrado de lo habitual
Cafetera de goteoPrepara el café ligeramente más intenso y utiliza 100-120 ml una vez frío
Cold brewUsa aproximadamente 100 ml si está listo para beber
Concentrado de cold brewMezcla unos 60-70 ml de concentrado con 30-40 ml de agua
Café solublePuede funcionar como alternativa: prepáralo concentrado y enfríalo por completo

Coffeeness incluye precisamente cold brew, espresso enfriado y café de goteo frío entre las alternativas adecuadas para smoothies de café.

Si utilizo cafetera italiana, prefiero empezar con una cantidad ligeramente menor y probar. La moka puede producir un café bastante intenso y no quiero que el amargor tape la fruta.

En cambio, con una cafetera de goteo o prensa francesa, interesa que la preparación tenga algo más de concentración que una taza muy ligera.

Y si quieres simplificar al máximo, el cold brew es especialmente cómodo: ya parte de una temperatura fría y suele integrarse muy bien en bebidas con hielo.

¿Qué café elegir según el cítrico?

Esta es una de las decisiones que más puede cambiar el resultado.

No todas las combinaciones necesitan el mismo tipo de café.

CítricoCafé recomendado para empezarPerfil buscado
NaranjaEspresso equilibrado o cold brewDulzor, cacao, caramelo, frutos secos
LimónCold brew o café de tueste medioSuave, poco agresivo y controlado
LimaCold brew o café filtrado fríoEquilibrado y con amargor moderado
PomeloCafé de tueste medio con dulzorEvitar acumular demasiado amargor

Café con naranja

La naranja es la opción más versátil de esta receta.

Para empezar, buscaría un café de tueste medio, equilibrado y con notas que recuerden a chocolate, caramelo o frutos secos. La propia Methodical Coffee recomienda para preparaciones con naranja un café con acidez controlada y perfiles achocolatados o de frutos secos.

Eso no significa que un café afrutado no pueda funcionar. Simplemente puede exigir más cuidado porque estaremos sumando la acidez propia de la fruta a la del café.

Café con limón o lima

Aquí sería todavía más prudente.

Limón y lima pueden resultar bastante más punzantes que una naranja madura. Yo reservaría el espresso muy intenso para cuando ya conozcas bien el equilibrio que buscas.

Un cold brew, un café filtrado frío o un tueste medio relativamente dulce son puntos de partida más fáciles de controlar.

Café con pomelo

El pomelo introduce otra dificultad: además de acidez puede aportar amargor.

Por eso evitaría combinar un pomelo intenso con un espresso muy amargo o excesivamente tostado.

¿Qué tuestes conviene evitar?

No existe un tueste “prohibido”, pero para esta receta yo evitaría inicialmente los extremos.

Un tueste muy oscuro puede añadir demasiado carácter tostado y amargor. Methodical también advierte que un café oscuro o un espresso sobreextraído puede dominar una preparación con naranja.

En el extremo contrario, un tueste muy claro y de acidez especialmente marcada puede resultar demasiado punzante cuando se combina con limón o una naranja ácida.

Para una primera prueba, el punto más fácil de controlar es un tueste medio, dulce y equilibrado.

¿Por qué el café debe estar frío antes de preparar el smoothie?

Este detalle parece pequeño, pero cambia completamente la textura.

Si viertes café recién preparado sobre hielo y fruta congelada, parte del hielo empieza a derretirse inmediatamente. El resultado puede seguir estando frío, pero tendrá más agua y menos cuerpo.

Café du Jour recomienda dejar enfriar completamente el café precisamente porque utilizarlo caliente derrite el hielo con mayor rapidez y puede producir un smoothie más fino y aguado.

Para esta receta tienes varias posibilidades.

Prepararlo con antelación

Es la opción más sencilla.

Haz el café antes, pásalo a un recipiente cerrado y déjalo enfriar. Si sabes que prepararás el smoothie por la mañana, puedes tener el café listo con antelación.

Utilizar cold brew

Aquí eliminas directamente el problema porque partes de café frío.

Además, es muy cómodo cuando quieres preparar recetas de café helado con frecuencia.

Enfriarlo rápidamente

Si acabas de preparar un espresso, coloca la taza dentro de un recipiente con agua y hielo durante unos minutos.

Así enfrías el café sin añadir hielo directamente al espresso y sin diluirlo.

Preparar cubitos de café

Otra posibilidad especialmente útil consiste en congelar café previamente preparado.

Coffeeness propone los cubitos de café como una manera de conservar intensidad mientras se enfría y espesa el smoothie.

Puedes sustituir uno o dos cubitos de hielo normal por cubitos de café cuando quieras un sabor más marcado.

¿Cómo hacer un smoothie cítrico con café paso a paso?

Una vez que el café está frío, la preparación es muy sencilla.

1. Prepara la naranja

Exprime la naranja y empieza midiendo unos 100 ml de zumo.

No añadas automáticamente todo el zumo disponible. La intensidad cambia mucho según la fruta, así que prefiero dejar margen para ajustar después.

Si tiene muchas semillas, retíralas. Puedes conservar algo de pulpa si te gusta una textura más natural.

2. Añade los ingredientes a la batidora

Introduce:

  • 100 ml de café frío;
  • 100 ml de zumo de naranja;
  • 50-60 g de plátano congelado;
  • 4 cubitos de hielo.

Añade también una pizca mínima de sal si quieres potenciar la percepción del sabor.

No pongas todavía miel ni más zumo.

3. Bate hasta conseguir una textura uniforme

Empieza unos segundos a velocidad media para romper el hielo y el plátano.

Después aumenta la velocidad y bate aproximadamente 30-45 segundos, hasta que la mezcla sea homogénea.

No hace falta prolongar el batido más de lo necesario.

4. Prueba antes de corregir

Esta es posiblemente la parte más importante de toda la receta.

Prueba una cucharada.

Pregúntate:

  • ¿Noto el café?
  • ¿La naranja domina demasiado?
  • ¿Está excesivamente ácido?
  • ¿Necesita un poco más de dulzor?
  • ¿La textura es demasiado espesa?

Solo entonces ajusta.

5. Corrige poco a poco

Si necesitas más frescor cítrico, añade 10-20 ml de zumo y vuelve a batir unos segundos.

Si buscas más café, incorpora una pequeña cantidad de café frío.

Si está demasiado ácido, empieza con media cucharadita de miel o sirope, no con una cucharada entera.

Si está muy espeso, añade 20 ml de agua fría, café o agua de coco.

6. Sirve inmediatamente

Vierte en un vaso alto.

Puedes terminar con:

  • una fina rodaja de naranja;
  • un poco de ralladura;
  • unas hojas de menta;
  • un cubito de café.

Yo evitaría recargarlo. La gracia del smoothie está en que siga sabiendo principalmente a café, naranja y fruta, no a una colección de toppings.

¿Cómo ajustar el smoothie según cómo te haya quedado?

La mejor receta no es solamente la que te dice qué cantidades utilizar. También debería ayudarte cuando esas cantidades no funcionan exactamente con tus ingredientes.

Las naranjas cambian, el café cambia y el tamaño de los cubitos también.

Por eso utilizo esta lógica:

Si está demasiado ácido

No añadas inmediatamente una gran cantidad de azúcar.

Primero prueba una de estas opciones:

  • añade un poco más de plátano;
  • incorpora media cucharadita de miel o sirope;
  • reduce la proporción de cítrico la próxima vez;
  • añade un pequeño chorrito de café frío si el café es naturalmente dulce y equilibrado.

Si está demasiado amargo

Puede deberse al propio café.

Prueba a añadir:

  • 10-20 ml más de zumo de naranja;
  • un poco de plátano;
  • una pequeña cantidad de endulzante.

Para la siguiente preparación utiliza un café menos tostado o revisa la extracción.

Si la naranja tapa completamente el café

Añade un poco más de café frío.

Un espresso corto o una pequeña cantidad de cold brew concentrado son muy útiles porque aumentan el sabor sin añadir demasiado líquido.

Si solo sabe a café

Haz justamente lo contrario: incorpora zumo en incrementos de 10 ml, prueba y repite si es necesario.

Si está demasiado líquido

Aquí no añadiría automáticamente más hielo.

Puedes incorporar:

  • plátano congelado;
  • un cubito de café;
  • una cucharada de yogur vegetal espeso;
  • pequeños trozos de fruta congelada.

Si está demasiado espeso

Añade líquido poco a poco.

Empieza con 20 ml de café frío, agua o agua de coco.

Bate de nuevo durante unos segundos.

Problemas frecuentes: causa y solución

SíntomaCausa probable¿Cómo solucionarlo?
Demasiado ácidoMucho cítrico o café muy ácidoReduce cítrico y ajusta ligeramente el dulzor
Demasiado amargoCafé oscuro, intenso o sobreextraídoUsa café más equilibrado o aumenta ligeramente la naranja
El café no se notaDemasiado zumo o frutaAñade espresso frío o cold brew concentrado
Sabe demasiado a caféExceso de caféIncorpora naranja en pequeñas cantidades
Muy líquidoCafé caliente, demasiado hielo derretido o exceso de líquidoAñade fruta congelada o cubitos de café
Muy espesoDemasiada fruta congeladaIncorpora 20 ml de líquido y vuelve a batir
Demasiado dulceNaranja/plátano muy maduros o exceso de endulzanteAñade café frío sin azúcar
Sabor confusoDemasiados ingredientes adicionalesSimplifica y vuelve a café + naranja + base cremosa
Poco refrescanteIngredientes insuficientemente fríosEnfría previamente café, fruta y vaso

Una de las mejores reglas que puedo darte es esta:

corrige siempre en pequeñas cantidades.

Es fácil añadir otros 10 ml de naranja. Es mucho más difícil retirar un exceso de zumo una vez que la bebida está completamente mezclada.

Recetas similares de café frío que también deberías probar

Variantes del smoothie cítrico con café

Una vez controlada la receta con naranja, puedes utilizar la misma lógica para crear otras versiones.

Smoothie de café y limón

El limón es bastante más intenso.

En lugar de sustituir los 100 ml de naranja por 100 ml de limón, empieza con 15-25 ml de zumo de limón y utiliza otra base líquida como agua fría, agua de coco o una pequeña cantidad de zumo de naranja.

Yo elegiría cold brew o un café de tueste medio con acidez controlada.

Smoothie de café y lima

Funciona con una lógica parecida.

Empieza con poca lima. Añade más solo después de probar.

Puede quedar especialmente fresco con agua de coco y una pequeña cantidad de plátano congelado.

Smoothie de café y pomelo

Aquí debes controlar tanto acidez como amargor.

Elige un café relativamente dulce y evita un espresso excesivamente tostado.

Empieza con poco pomelo y ajusta.

Smoothie de café sin plátano

Si no quieres plátano, puedes sustituir su función de espesar con:

  • yogur vegetal espeso;
  • una pequeña cantidad de aguacate suave;
  • mango congelado, teniendo en cuenta que añadirá su propio sabor;
  • más hielo combinado con cubitos de café.

Café du Jour también contempla yogur o aguacate como alternativas para aportar cremosidad en smoothies de café sin plátano.

Versión con café descafeinado

No necesitas cambiar ninguna otra parte de la receta.

Prepara exactamente la misma cantidad utilizando café descafeinado.

Es una buena opción cuando quieres disfrutar del sabor y la experiencia de la receta sin utilizar la misma cantidad de cafeína que en un espresso convencional.

¿Cómo conseguir un smoothie más cremoso sin convertirlo en un postre?

Un problema frecuente de los smoothies de café es intentar conseguir cremosidad añadiendo demasiados ingredientes.

Entonces aparecen leche, helado, mantequilla de frutos secos, yogur, avena, siropes y proteína en la misma receta.

Puede estar rico, pero deja de tener el perfil ligero y cítrico que buscamos aquí.

Para esta receta mi primera elección es fruta congelada.

El plátano congelado permite aumentar el cuerpo sin introducir demasiado líquido. Coffeeness utiliza también banana congelada como base de textura para sus smoothies de café.

Si quieres una versión todavía más cremosa, puedes probar con una pequeña cantidad de:

  • yogur vegetal de coco;
  • yogur natural espeso;
  • bebida de avena;
  • aguacate.

Añádelos poco a poco.

Con cítricos muy ácidos, yo prefiero evitar depender de grandes cantidades de leche convencional porque el perfil del resultado puede volverse menos limpio y la mezcla puede separarse visualmente.

Otra posibilidad es trabajar con cubitos de café en lugar de añadir más hielo normal.

De esa forma conseguimos una bebida fría y más espesa sin perder intensidad.

La clave sigue siendo la misma: el ingrediente añadido debe resolver un problema concreto.

Si necesitas textura, añade algo que dé textura.

Si necesitas dulzor, corrige dulzor.

Si necesitas más café, añade café.

No intentes solucionar las tres cosas añadiendo un ingrediente que transforme completamente la receta.

¿Espresso, cold brew o café de filtro?

Los tres pueden funcionar, pero producen resultados distintos.

Espresso

Lo elegiría cuando quiero que el café tenga bastante protagonismo.

Al estar concentrado, puedes añadir mucho sabor utilizando poco líquido.

Funciona especialmente bien con naranja dulce y plátano congelado.

Cold brew

Es probablemente la opción más fácil para empezar.

Coffeeness lo destaca como una base suave que se integra bien con otros ingredientes, mientras Café du Jour también lo recomienda cuando se busca un smoothie frío y de sabor menos agresivo.

Además, parte directamente de una temperatura adecuada.

Café de filtro

Funciona perfectamente si es lo que tienes en casa.

Mi recomendación sería prepararlo algo más intenso de lo que beberías solo, porque después añadiremos naranja, plátano y hielo.

Déjalo enfriar completamente.

¿Cuál elegiría para la primera receta?

Cold brew si buscas una opción fácil y suave.

Espresso si quieres identificar claramente el café.

Moka si te gustan sabores intensos y ya sabes controlar bien tu cafetera italiana.

Filtro o prensa francesa si buscas aprovechar el equipo que ya tienes en casa.

No necesitas perseguir un método “perfecto”. El equilibrio final importa mucho más.

Otras recetas de café recomendadas para preparar en casa

¿Cómo servir un smoothie de café y naranja?

Esta bebida está pensada para tomarse inmediatamente.

Después del batido, el hielo comienza poco a poco a derretirse y la textura puede separarse con el tiempo.

Sírvela en un vaso frío y evita dejarla demasiado tiempo sobre la mesa.

Para decorar puedes utilizar:

  • una rodaja fina de naranja;
  • ralladura de naranja;
  • una hoja de menta;
  • un cubito de café;
  • una tira muy fina de piel de naranja.

No necesitas añadir todos.

Una presentación sencilla suele transmitir mejor la identidad de la receta.

Si quieres preparar una fotografía atractiva para el blog, utiliza un vaso transparente. Así se aprecia mejor la textura y el color ligeramente tostado-anaranjado del smoothie.

También puedes dejar visibles, fuera del vaso, una naranja cortada y una pequeña taza de café o la cafetera utilizada. Eso ayuda a que la imagen explique la receta sin necesidad de texto superpuesto.

Conclusión

Preparar un smoothie cítrico con café no consiste únicamente en juntar café, naranja y hielo.

La diferencia entre una bebida equilibrada y otra excesivamente ácida o amarga está en controlar cinco variables:

el café, el cítrico, el dulzor, la temperatura y la textura.

Para una primera preparación, mi punto de partida sería:

  • café de tueste medio;
  • espresso frío o cold brew;
  • naranja madura;
  • una pequeña cantidad de plátano congelado;
  • poco hielo;
  • nada de endulzante hasta haber probado la mezcla.

Después ajustaría.

Si falta café, añade café.
Si falta frescor, añade naranja.
Si está ácido, corrige suavemente el dulzor.
Si está aguado, utiliza fruta congelada o cubitos de café.

Ese enfoque hace que la receta resulte mucho más fácil de personalizar que una fórmula rígida.

Y si la combinación de café y naranja te resulta peculiar la primera vez, tampoco significa que la hayas preparado mal. Las experiencias entre aficionados son claramente divididas: hay quienes la consideran una de sus bebidas frías favoritas y quienes simplemente no disfrutan de la mezcla.

Lo interesante es empezar con una versión equilibrada y descubrir a partir de ahí qué proporción funciona mejor para tu paladar.

Preguntas frecuentes sobre el smoothie cítrico con café

¿El café combina realmente con la naranja?

Sí, puede combinar muy bien cuando se equilibra correctamente la acidez, el dulzor y el amargor. La naranja aporta un contraste fresco al café, aunque es una combinación bastante particular y no gusta a todo el mundo.

¿Qué cítrico combina mejor con el café?

Para empezar, elegiría naranja porque suele aportar un equilibrio más fácil entre dulzor y acidez. Limón, lima y pomelo también pueden utilizarse, pero conviene añadirlos en cantidades menores.

¿Puedo preparar el smoothie con café caliente?

No es recomendable. El café caliente acelera el derretimiento del hielo y puede dejar el smoothie demasiado líquido. Es mejor enfriarlo primero.

¿Es mejor espresso o cold brew?

Depende del resultado. El espresso aporta un sabor de café más concentrado, mientras el cold brew suele ser más sencillo de integrar en una bebida fría. Para una primera preparación, el cold brew es especialmente cómodo.

¿Puedo usar cafetera italiana?

Sí. Prepara el café en tu moka y deja que se enfríe completamente. Como suele resultar bastante intenso, puedes empezar con 80-90 ml y aumentar después si necesitas más sabor.

¿Puedo usar una cafetera de cápsulas?

Sí. Prepara uno o dos espressos, deja que se enfríen y ajusta con agua fría hasta conseguir aproximadamente la cantidad de café indicada en la receta.

¿Cómo evitar que el smoothie quede demasiado ácido?

Empieza con menos zumo, utiliza naranja madura y ajusta el dulzor únicamente después de probar. También puede ayudar elegir un café menos ácido y más equilibrado.

¿Cómo puedo hacerlo más cremoso?

Utiliza plátano congelado. Si necesitas todavía más cuerpo, añade una pequeña cantidad de yogur espeso, aguacate o cubitos de café.

¿Puedo hacer un smoothie de café sin plátano?

Sí. Puedes sustituirlo por yogur espeso, una pequeña cantidad de aguacate u otra fruta congelada, teniendo en cuenta que cada alternativa cambiará el sabor.

¿Puedo utilizar café descafeinado?

Sí. La receta funciona igual con café descafeinado.

¿Puedo preparar el café con antelación?

Sí. De hecho, resulta práctico tenerlo ya frío cuando llega el momento de preparar el smoothie. Guárdalo correctamente refrigerado y añade el resto de ingredientes justo antes de batir.

¿Por qué mi smoothie ha quedado demasiado aguado?

Las causas habituales son utilizar café caliente, añadir demasiado hielo o incorporar demasiado líquido. Prueba a añadir un poco de plátano congelado o un cubito de café.

¿Qué tueste de café es mejor?

Para empezar, recomiendo un tueste medio, equilibrado y con cierta dulzura. Un café extremadamente oscuro puede aportar demasiado amargor, mientras uno muy ligero y ácido puede competir con el cítrico.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Smoothie cítrico con café: receta fácil y refrescante puedes visitar la categoría Recetas con café.

Subir

Esta página contiene cookies.